¡Él es el hombre que me enseña diario que es el amor incondicional! Me da ánimos, fuerza, le da sentido a mi vida y me hace la madre más feliz del mundo.
¡Tuvimos días cuando hemos llorado juntos, días cuando hemos reído juntos…, he vivido un periodo cuando creía que lo voy a perder, existió una noche cuando le dije adiós para ir con los ángelitos…, pero Bubu se ha quedado con nosotros!
Ahora sonreímos, lloramos, nos reímos, jugamos y tenemos fé en Dios más que nunca.

Me llena la vida y me hace sonreír.
Ha recibido una segunda oportunidad en la vida y la disfrutamos con toda mi alma.
¡Los hijos son una bendición de Dios!
¡Te quiero mucho, mi Bubu!




